Tal vez muchos de vosotros habréis entrado en este artículo con la esperanza de encontrar la forma de conseguir totalmente gratis aquellos juguetes tan deseados por vuestros hijos e hijas para estas Navidades. O de conocer dónde y cómo obtener sin pagar el regalo número uno de la lista para aquella persona especial en vuestras vidas. En este caso, siento mucho decepcionaros porque aquí no hallaréis nada de esto.

No hace falta gastar dinero para hacer el mejor regalo

En esta época de puro consumismo y en una sociedad, en general, muy ocupada y estresada en su día a día, es necesario parar en algunos momentos y reflexionar acerca de las cosas realmente importantes en la vida. Aunque suene a tópico, muchas veces no valoramos aquello que tenemos o no invertimos el tiempo suficiente en aquello que debería ser la máxima prioridad en nuestra lista. Las rutinas de la vida diaria, las ocupaciones, las preocupaciones y muchos factores más hacen que vivamos sin darnos cuenta y busquemos la manera más fácil de cubrir, muchas veces con dinero, nuestras propias necesidades y las de quienes nos rodean. Lo esencial y más importante de nuestras vidas no lo compra el dinero, tenerlo y mantenerlo es mucho más difícil que ir a una tienda dinero o tarjeta en mano y pagar por ello.

Desde que vi un vídeo que me hizo recordar todo esto que ya sabemos pero que muchas veces olvidamos, me apetecía mucho escribir este artículo. No sólo por compartir una reflexión así, sino para tener yo misma unos minutos para darle vueltas y hacerme consciente de mis pensamientos a través de mis propias palabras.

Supongo que la mayoría habréis visto el anuncio que Ikea ha lanzado a la televisión estas Navidades. En él se puede ver como unas mujeres en un parque le preguntan a un niño qué es lo que le han traído los Reyes Magos este año. El niño, sin decir una palabra, les enseña un molde de galletas mientras recuerda todo lo que ese regalo le ha ofrecido. Las mujeres se quedan muy extrañadas ante el que consideran un insignificante regalo sin ningún tipo de valor y compadecen al niño. Esta es la forma en que podríamos reaccionar muchas personas ante una situación así porque, una vez más, le damos a lo material una importancia que no tiene. Para el niño, su regalo no era un simple molde de galletas valorado económicamente en poco más de 1€, sino que para él ese molde representaba la felicidad de compartir tiempo, divertirse y vivir experiencias con su familia, algo que le llena por completo. Este anuncio forma parte de una campaña algo más extensa que la multinacional sueca ha puesto en marcha en estas fechas. A continuación, podéis ver el vídeo que realmente me ha “inspirado” para escribir este artículo titulado “La otra carta”.

Este vídeo puede que remueva algo en nuestro interior. Yo no soy madre todavía, pero soy maestra y de ello he estado trabajando estos últimos años hasta que hace unos meses llegué a Barcelona. En un colegio tienes el gran privilegio de conocer en profundidad a los niños y niñas con los que compartes tantas horas y creando un clima de confianza y seguridad estas personitas te abren su corazón y hablan sin tapujos de sus sentimientos, pensamientos, ilusiones, frustraciones… Muchas veces lo que escuchas o percibes de ellas no es la felicidad y alegría esperada de alguien tan pequeño que puede parecer que no tiene preocupaciones. Puede que en ocasiones los padres y madres substituyan el hecho de poder dedicar poco tiempo a sus pequeñas y pequeños con comprarles cosas o concederles caprichos. Esto no es para nada algo reprochable ni algo que deba hacernos sentir culpables sino que es una buena oportunidad para plantearnos algunas cosas y hacernos conscientes de que pequeñas acciones que pueden parecer insignificantes para muchas personas adultas, para ellos significa todo un mundo.

En el colegio en el que trabajaba hasta ahora, hace algunos días algunas tutoras y tutores realizaron la actividad en el aula de “La otra carta”, tal y como se muestra en la campaña de Ikea. Hablando con algunos compañeros y compañeras pude comprobar una vez más que lo que más valoran nuestros niños y niñas es el hecho de pasar tiempo en familia: pasear, cenar en casa mientras conversan, jugar con su madre, que su padre les lea un cuento antes de acostarse, que les abracen, ver una película en el sofá todos juntos… ¿Por qué no sacamos algo más de tiempo estas Navidades y durante todo el año para dedicarnos a todo esto?

Es algo extensible a todas las personas adultas

Esto no es tan sólo algo de niños y niñas sino que los adultos también necesitamos muchas de estas cosas aunque no seamos conscientes o simplemente ni nos lo planteemos. Es un buen momento también para sacar a ese niño o niña que llevamos dentro y pedir a quienes nos importan y a nosotros mismos aquello que necesitamos: leer un buen libro a solas, un baño relajante, pasar más tiempo con nuestra pareja o con nuestros familiares… Pero a la vez, concederle a quienes tanto queremos esos regalos que piden a gritos pero en silencio y que podrían significar mucho más que cualquier joya o dispositivo electrónico, porque los mejores regalos para esta Navidad son gratis.

¿Sabes ya qué escribir en tu carta y qué regalarle a los demás?

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Apasionada de la escritura, las nuevas tecnologías y sobretodo, de disfrutar de la vida. Incansable buscadora de alternativas low cost para que el dinero no se convierta en un obstáculo en el camino. Me encanta embarcarme en nuevos proyectos y este blog es uno de ellos ¡porque se puede disfrutar día a día con poco dinero!

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